Beneficios e inconvenientes del ayuno intermitente

Beneficios e inconvenientes del ayuno intermitente

Que el ayuno intermitente está de moda y cada vez lo practica más gente no es ningún secreto, aunque todavía son muchas las personas que desconocen de qué va esta práctica y por qué es tan beneficiosa. Después de escribir mi experiencia con el Ayuno Intermitente, vamos a repasar cuáles son las ventajas y los inconvenientes de esta práctica.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El Ayuno Intermitente es una estrategia para ayunar de forma sostenida realizando ayunos más o menos cortos intercalados con fases de ingesta. De hecho, ayunar no es nada nuevo y se ha realizado durante toda la Historia por motivos religiosos y de otros tipos. Actualmente se ha puesto de moda y cada año está ganando más repercusión.

Tras una época en la que comer 5 veces al día parecía la clave para mantener una buena salud, el ayuno intermitente va ganando adeptos precisamente por lo contrario: reducir el número de ingestas diarias, pasar períodos prolongados de tiempo sin consumir alimentos para que nuestro cuerpo inicie el proceso de autofagia. Autofagia quiere decir “comerse a uno mismo” y hace que los lisosomas reciclen toda la basura celular y la conviertan en nuevas moléculas funcionales:

Es como si la célula se alimentara de sus propias partes dañadas para renovarse, y de ahí el término acuñado por el mismo Christian: autofagia,  o comerse a uno mismo. Sin autofagia, toda esta basura biológica se acumularía, ocasionando enfermedad y envejecimiento prematuro.

FITNESS REVOLUCIONARIO

A lo largo de la evolución, comer nunca ha sido tan sencillo como lo es ahora. De hecho, hasta hace unas pocas décadas, la mayor parte de la población no podía permitirse comer tantas veces al día. Sin embargo, las industrias alimentarias han ido creando la “necesidad” de añadir desayunos, snacks y tentempiés a nuestra dieta para poder justificar sus productos. De ahí que ahora parezca que realizar 5 comidas al día es lo más natural del mundo.

Ventajas del ayuno intermitente

  1. Ayuda a controlar el apetito: pues sí, aunque parezca contradictorio, empezar a practicar ayuno intermitente te libera de la esclavitud de tener bajones cada 2-3 horas. Si eres una persona que se levanta con muchísimo apetito, razón de más para practicar el ayuno. Te darás cuenta, tras los primeros días, de que no necesitas comer inmediatamente y puedes aguantar sin problema varias horas sin realizar ingesta de alimentos. Te lo digo yo… que me levantaba con un hambre voraz y ahora puedo estar 6h despierta sin tomar más que un café (y mucha agua).
  2. Es fácil de realizar: no necesitas ni alimentos especiales, ni pasarte horas en la cocina preparando tuppers… simplemente necesitas organizar tu horario y, de hecho, te complicarás mucho menos porque perderás menos tiempo comiendo. Si por ejemplo decides hacer la modalidad 16/8 y saltarte el desayuno, tendrás más tiempo por las mañanas.
  3. Puedes perder peso y ganar masa muscular: al final esto depende de lo que comas en tu período de des-ayuno. Sin embargo, el ayunar durante 16h (el más frecuente) no te va a hacer perder masa muscular. De hecho, hay muchos deportistas que practican el ayuno intermitente y entrenan en ayunas para mejorar su rendimiento.
  4. La ciencia ha confirmado que puede ayudar a bajar el colesterol, triglicéridos y la tensión arterial. Es más, tiene propiedades anti-envejecimiento. A parte de estas bondades, también está relacionado con una mejora el Síndrome de Ovaro Poliquístico y otros trastornos.
  5. No necesitas contar calorías, ya que simplemente tendrás que omitir una comida. De media se calcula que te hará consumir unas 341 calorías diarias menos, lo cual a la larga puede resultar en una pérdida de peso (siempre y cuando no alteres el resto de tus comidas).

Inconvenientes del ayuno intermitente

  1. No es una herramienta infalible para perder peso: si tu balance calórico es positivo (consumes más de lo que gastas), no importa que te saltes una o dos comidas… al final no bajarás de peso. Por eso es importante controlar todas las ingestas que realizas a lo largo del día, de tal manera que si tu objetivo es perder peso, el ayuno intermitente pueda ayudarte. No obstante, no tiene por qué ser tu objetivo cuando realizas esta práctica.
  2. Si tu dieta está basada en alimentos procesados, es desequilibrada o no consumes los nutrientes esenciales, el ayuno intermitente no te ayudará. Es mejor que empieces por arreglar tu alimentación desde la base: alimentos naturales, ricos en nutrientes, eliminar los ultraprocesados y controlar el consumo calórico.
  3. Puede que al principio te resulte dura, que te notes más débil o que simplemente te des cuenta de que el ayuno no es para ti. Aunque te recomiendo que te des al menos una semana de adaptación, cada cuerpo es un mundo y puede que no sea la mejor alternativa para lo que quieres conseguir. Implica restricciones y fuerza de voluntad.
  4. El ayuno intermitente puede ayudarte a ganar control sobre tu apetito, pero esto quiere decir que cuando acabas el ayuno no tienes que compensar por todas las horas que has estado ayunando. Por eso, es importante que tengas una rutina y que realices comidas equilibradas tras tus períodos de ayuno. Evita ayunar cada día a unas horas diferentes porque esto descontrolará tu metabolismo.
  5. Si ves en el ayuno intermitente la panacea para poder perder esos kilos que se te resisten, no es la solución. Puede ayudarte, pero no bases la pérdida de peso en el ayuno porque es pan para hoy… y hambre para mañana. Una dieta equilibrada, ejercicio físico de alta intensidad y un buen descanso siempre serán las claves para mantenerte en tu peso ideal.

¿Cómo empezar con el ayuno intermitente?

Antes de empezar a realizar el ayuno, te recomiendo que leas a algunos de los mejores expertos en este tema:

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