Cómo reducir plásticos en tu compra semanal

Cómo reducir plásticos en tu compra semanal

A estas alturas, todos sabemos que los plásticos son nocivos. Puede que pienses que tú reciclas y no pasa nada por comprar cada semana 20 nuevos envases que desecharás nada más abrirlos o a los pocos días. ¿Te has planteado a dónde van todos esos envases? ¿Te gustaría no llenar una bolsa solo con envases cada semana? Afortunadamente, es posible reducir el consumo de plásticos en tus visitas al supermercado. A continuación te cuento cómo hacerlo y cuáles son los beneficios.

POR QUÉ DEBERÍAS REDUCIR LOS PLÁSTICOS EN TUS COMPRAS

Comencemos por el principio: por qué tú, que tienes tu trabajo, tus tareas domésticas, que vas todo el día de un lado para otro, deberías plantearte un esfuerzo extra para reducir los plásticos en tu compras. Si total, las empresas van a seguir fabricando plásticos a mansalva y mientras tú te llevas tu bolsa reutilizable, en el bazar de al lado tienen pasillos enteros de plásticos de mala calidad por dos duros. Pues bien, aquí van algunos de los motivos principales:

  1. Si buscas productos sin plástico, vas a reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, que son nocivos para la salud.
  2. Tu cocina estará más ordenada, sin multitud de bolsas y envases que realmente no necesitas.
  3. Estarás haciendo un pequeño bien al medio ambiente, que puede parecer insignificante ahora mismo. Pero recuerda que hace unos años los vegetarianos eran una panda de “locos” y las mujeres que hacían fuerza eran bichos raros. Sé parte del cambio.
  4. Generarás menos basura. Así podrás quedarte en casa calentito más veces de las que tienes que bajar a la calle a ese contenedor amarillo que se desborda.

LOS PRIMEROS PASOS PARA REDUCIR PLÁSTICOS

Aunque hay plástico EN TODAS PARTES, puedes hacer pequeños cambios que al final reduzcan tu consumo de plástico más de lo que piensas. Hace unos meses, yo no me planteaba que esto fuese un problema ni que se pudiera hacer algo. Todo lo que yo veía era un contenedor de reciclaje y miles de envases depositados cada día. A nivel personal, tampoco era consciente de la gran cantidad de plásticos que entraban en mi casa cada semana sin ser realmente necesarios. Cuando comencé a leer sobre el Residuo Cero es como si una venda cayese de mis ojos y viera el despropósito del sobreenvasado que tenemos hoy en día.

Todavía me queda mucho camino, pero estos son algunos cambios que he ido introduciendo (poco a poco y sin agobiarme) porque me han parecido viables y sencillos. Aquí van los más sencillos, te requerirán muy poco esfuerzo y supondrán un gran cambio:

  1. Hazte con tus propias bolsas reutilizables para la fruta y la verdura. Actualmente las venden en Carrefour o en Lidl, en la sección de frutas y verduras, además de poder comprarlas online en tiendas como Amazon o Planeta Huerto.
  2. Lleva siempre en el maletero bolsas grandes para meter la compra. Si no vas en coche, procura llevar una o dos en la mochila o en el bolso, las hay muy fáciles de plegar y te servirán para una emergencia también.
  3. Si la fruta o la verdura que quieres viene envasada, planteate dos alternativas: comprar en una frutería (suelen tener muchos menos envases) o buscar una alternativa sin envasar. Por ejemplo, puedes cambiar la ensalada de bolsa por un par de lechugas distintas. Te durarán más, salen más baratas y… ¡no llevan plástico!
  4. Para la carne o el embutido: elige la charcutería o carnicería por encima de la sección donde viene todo envasado. Aunque suene locura, puedes llevar tus propios tuppers y pedir que te la pongan ahí.
  5. Evita comprar cualquier envasado que no sea de primera necesidad. Es decir, las patatas fritas de bolsa: NO. La leche: SÍ. Es muy difícil todavía encontrar tiendas a granel, así que ciertos alimentos (como la leche, los yogures, etc) probablemente los tengas que seguir comprando envasados. Solo piensa si es la única alternativa.
  6. Analiza los envases que te llevas a casa en cada compra. A veces lo único que necesitamos para darnos cuenta de la gran cantidad de plástico que usamos es mirar nuestra compra y reflexionar sobre si todos esos envases eran necesarios. Quizás esto te haga replantearte dónde debes ir a comprar o qué tipo de alimentación quieres seguir.

TEN TU PACK REUTILIZABLE

En nuestra vida diaria nos surgen necesidades que requieren a veces de envases. Cuando no tenemos ningún envase reutilizable a mano, acabamos tirando de recursos rápidos que en pocos minutos generarán un residuo. Aquí van los básicos que todos deberíamos tener en nuestro pack sostenible:

  1. Botella de aluminio/cristal reutilizable. Este es un básico que además te hará ahorrar dinero y te facilitará la vida en muchas ocasiones. Por ejemplo, si vas a coger un avión, este tipo de botellas las puedes pasar vacías por el control. Muchos aeropuertos tienen grifos de agua para beber, rellena tu botella y ahórrate esos 3€ que te clavan en la tienda de turno.
  2. Taza/termo de aluminio. Tus cafés durarán mucho más tiempo calentitos que en un vaso de plástico o de cartón. Además, en muchas cafeterías ya hacen descuento por llevar tu propia taza (por ejemplo, en Starbucks). Son todo ventajas.
  3. Tuppers para aburrir. Muchas veces recurrimos a papel de aluminio o plástico para aquellos alimentos que no nos encajan en ningún tupper. Si tienes envases reutilizables para el bocadillo, las lonchas de jamón o para meter dos galletas, no tendrás que gastar otros recursos. Así que sin miedo: vete a IKEA y hazte con todos los modelos.
  4. Cubiertos reutilizables: ya sean los clásicos que tienes en casa o unos de madera, de bambú o de coco. Todas las opciones en un pack que nunca se despegará de ti.

Ya puedes empezar, en este preciso instante, a reducir los residuos que generas. Lo bueno es que esta tendencia está cada vez más de moda y poco a poco es mucho más sencillo encontrar alternativas al plástico de forma rápida y económica. ¿Te apuntas al cambio?

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