El yoga en tu vida diaria: hábitos y alimentación

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El yoga en tu vida diaria: hábitos y alimentación

Te sorprendería saber que ir a clase de Yoga es una parte pequeña y casi sin importancia en lo que de verdad significa el Yoga. Esto quiere decir:

  • Por muchas prácticas de yoga que hagas y muchas posturas que domines, no eres “más yogui”
  • Puedes ser muy, pero que muy yogui sin apenas practicar asanas.
  • Cuando empiezas con el Yoga de verdad, va impregnando todos los aspectos de tu vida. A veces lo haces conscientemente y otras solamente te das cuenta de que estás cambiando, de que te apetecen otras cosas o tus reacciones son diferentes. No es de la noche a la mañana pero si eres constante, seguro que te pasa.

 

Pero… ¿de qué me estás hablando?

 

Pues de que el Yoga empieza cuando te levantas y termina cuando te acuestas. Es un estilo de vida, engloba todas tus acciones y pensamientos, tus hábitos y cómo te sientes ante las diversas situaciones.

 

Este tema es bastante complicado si acabas de empezar en el mundo del Yoga. Son esas cosas que vas entendiendo con el tiempo y que te cuesta interiorizar más que poner bien las caderas cuando haces un Guerrero. Así que aquí van una serie de pautas que puedes empezar a aplicar paulatinamente para que el Yoga salga de tu esterilla:

9 MANERAS DE INTEGRAR EL YOGA EN TU VIDA

  1. Alimentación: soy bastante pesada con este tema, pero es que al final lo de “somos lo que comemos” es bastante cierto. Comienza a reducir los alimentos procesados, la carne, el alcohol y todo aquello que sabes que, realmente, no es bueno para ti. Intenta para empezar que el día en el que hagas tu práctica, estos alimentos no estén en tu dieta o apenas aparezcan.
  2. Date caprichos sanos: un baño de agua caliente, ponerte música relajante e incienso, un desayuno tranquilo y abundante un domingo o una mañana entera sin hacer nada. Busca momentos para ti, cuando nadie te moleste y puedas estar contigo mismo.
  3. Gestión del estrés: los millennials hemos crecido con el concepto “estrés” por todas partes. Cuando te empieces a agobiar, te propongo que te hagas la siguiente pregunta: “¿Y si no llego, qué?” y probablemente te darás cuenta de que la consecuencia no es una cuestión de vida o muerte. Relativiza, siempre.
  4. Es tu responsabilidad: cuando nos enfademos, nos frustremos o experimentemos algún tipo de sentimiento negativo, no busquemos un culpable. A ti no “te cabrean”, sino que tú te cabreas ante una determinada situación. Toma la responsabilidad de tus sentimientos y trabaja en mejorarlos. Solo depende de ti.
  5. Sueño: que sí, que todos sabemos que hay que dormir unas 8 horas. Pero es que a esto apenas le damos importancia y sí que nos puede cambiar la vida. Oblígate a coger una rutina de sueño en la medida de lo posible y cúmplela durante una semana. ¿Cómo te sientes?
  6. Lee: una parte importante del Yoga es pura filosofía. Para entender todo lo que engloba, lo mejor es leer mucho sobre estos temas. Yo soy la primera que “no tengo tiempo” pero suelo tener algún libro en la mesilla para leer aunque sea un par de páginas cada noche.
    1. Enlace a artículo libros
  7. Y escribe: adentrarte en este mundo de conocerte a ti mismo es un proceso. Para aclarar las ideas, es bueno escribir cuando hayas meditado o reflexionado sobre algún aspecto de tu vida. Así puedes poner tu cabeza en orden y darte cuenta de tus progresos.
  8. Al aire libre: cuando hice el retiro de Yoga el verano pasado, me di cuenta de que una de las cosas que más me conectaba a mí misma era estar en contacto con la naturaleza. Para todos los que trabajamos en oficinas o en lugares cerrados (en mi caso, no tenemos ni ventanas) es importante encontrar tiempo para equilibrarnos pasando tiempo al exterior. Aprovecha para pasear, salir a correr, irte de ruta por la montaña o tomar el sol en la playa. Tómatelo como una obligación y quítate un rato de Netflix, ya verás como te sientes mejor.
  9. Simplifica tu vida: hace algún tiempo leí este libro y la verdad es que me ayudó a ver cuántas cosas hacemos o tenemos que nos complican la vida. Hoy en día todos nos quejamos de que “no tenemos tiempo”, pero muchas de las obligaciones que tenemos son autoimpuestas e innecesarias. Aquí tienes un artículo que resume muy bien este libro. Muchos consejos no aplicarán a tu vida (porque está escrito por una americana, en otra época, con un estilo de vida particular) pero la esencia es fácil de captar. También te recomiendo ver el documental Minimalism en Netflix. Ojo, que yo no me he deshecho de todas mis cosas ni mucho menos. Pero sirve para reflexionar sobre si realmente necesitamos tener tantísimas cosas.

 

Espero haberte sido de ayuda con esta pequeña lista de hábitos que pueden ir modificando tu vida. Lo más importante es que te escuches, porque hoy en día estamos cansados de escuchar a nuestros padres, profesores, jefes, amigos, cuñados o influencers. Todos nos dicen lo que tenemos que hacer, cómo comportarnos o qué productos comprar. De vez en cuando deberías escucharte a ti mismo y darte cuenta de lo que tú realmente necesitas.

 

Namasté!

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