Cuando pensamos en yoga, lo primero que nos viene a la mente suele ser la esterilla, las posturas (asanas) y la respiración consciente. Sin embargo, el yoga es mucho más que un ejercicio físico: es un camino hacia la conexión con uno mismo, y existen prácticas complementarias que pueden transformar tu energía en lo cotidiano. Hoy exploraremos dos de ellas: los mudras y los kriyas.

Mudras: el poder de las manos
Resumen de contenidos
Los mudras son gestos simbólicos que realizamos con las manos y los dedos para canalizar la energía del cuerpo. Aunque puedan parecer simples, su efecto puede ser muy profundo: ayudan a enfocar la mente, equilibrar emociones y abrir el flujo energético.
Por ejemplo, el Anjali Mudra (juntar las palmas frente al corazón) se utiliza como símbolo de respeto y gratitud, mientras que el Pranam Mudra conecta con la serenidad y la humildad.
Si quieres profundizar más en su significado y aprender cómo practicarlos, te recomiendo leer este artículo sobre mudras.
Kriyas: limpieza y renovación
Otro aspecto fascinante del yoga son los kriyas, técnicas de purificación que ayudan a limpiar tanto el cuerpo como la mente. La palabra “kriya” significa “acción”, y cada kriya está diseñado para eliminar toxinas, desbloquear energía y preparar al practicante para la meditación.
Hay kriyas que trabajan a nivel físico (como la limpieza nasal con agua salada, llamada jala neti) y otros que incluyen respiraciones específicas o movimientos dinámicos para activar la energía vital.
Aquí puedes leer más en detalle qué es Kriya y cómo aplicarlo en tu día a día.
Más allá del mat
Explorar estas prácticas te invita a llevar el yoga más allá de las clases de asanas. Los mudras y los kriyas son recordatorios de que la transformación energética puede estar en un gesto sencillo o en una respiración consciente.
No necesitas mucho tiempo ni accesorios: solo la intención de abrir espacio en tu rutina para experimentar cómo pequeños gestos pueden elevar tu vitalidad y tu bienestar.