Yoga para aliviar dolores menstruales

Yoga para aliviar dolores menstruales

La mayor parte de las mujeres padecemos cólicos durante la menstruación. Esto, llamado dismenorrea, se traduce en calambres en los primeros días del período, tanto en la zona abdominal como en la pelvis. Además de esa molestia, solemos sentirnos más cansadas, sin ganas de hacer grandes esfuerzos físicos y pueden llegar a dolernos la espalda o la cabeza. Cada mujer es un mundo y esos días son totalmente diferentes en cada cuerpo, pero lo que está claro es que, además de tomar analgésicos, realizar ciertos ejercicios de yoga puede aliviar los síntomas de la menstruación.

El Yoga es beneficioso tanto a nivel físico como mental, ayudando a que el cuerpo se sienta más relajado y con menos dolencias. Durante los días de regla, es importante que realices posturas de yoga en las que te sientas cómoda y vayas escuchando a tu cuerpo para saber lo que necesita.

A continuación, te propongo algunas posturas de yoga que alivian los dolores menstruales y además te ayudarán a mejorar tu movilidad. Combinadas con una respiración abdominal profunda, te ayudarán también a liberar estrés y calmar tu mente (y todas sabemos que nuestra mente suele estar bastante alterada en esos días).

POSTURAS DE YOGA PARA LA MENSTRUACIÓN

Nivel fácil: Flexión hacia delante (uttanasana)

Las flexiones hacia delante son las posturas que más calman y relajan por excelencia. En esta versión, al estar de pie, realizamos una inversión (el corazón queda por encima de la cabeza), lo cual nos ayuda a favorecer la circulación. Intenta mantener las piernas estiradas, sin forzar la espalda, cogiéndote de los codos y balanceándote suavemente de un lado a otro. Sacude la cabeza ligeramente también para poder relajar la zona cervical.

VERSIÓN AVANZADA: si tienes buena flexibilidad y tocas con la palma entera de la mano el suelo, puedes apoyar las manos y flexionar las rodillas de forma alterna para movilizar toda la parte posterior de las piernas.

Nivel fácil: Postura del niño (balasana)

La postura del niño es la más relajante de yoga, por lo que se utiliza para recuperar durante las clases. Además, es muy beneficiosa porque se estira la zona lumbar y toda la espalda, además de aliviar dolores de cabeza o ayudar a conciliar el sueño. Puedes hacerla más relajante todavía separando las rodillas y creando más espacio para que tu abdomen se acerque al suelo.

Intenta ir avanzando con tus dedos hacia delante para profundizar en el estiramiento y asegúrate de tener la frente bien apoyada en el suelo para no forzar la zona cervical.

Nivel medio: Torsión lateral (Jathara Parivartanasana)

Acuéstate bocarriba y deja caer tu rodilla derecha hacia tu lado izquierdo. Abre tu mano derecha en cruz para que se apoye el hombro en el suelo y con tu mano izquierda intenta que la rodilla baje un poco más. La clave de esta postura es que los hombros estén completamente apoyados en el suelo, para que se produzca esa torsión en tu cintura y caderas.

Las posturas de torsión masajean nuestros órganos internos y son excelentes para desintoxicar. Además también son calmantes, por lo que se suelen utilizar al final de la práctica de yoga. Influyen directamente en el sistema nervioso al ejercer fuerza en dos direcciones opuestas con nuestra espalda, además de ayudar a movilizar.

Nivel medio: Bebé feliz (Ananda Balasana)

Una de las posturas estrella de yoga porque abre caderas, estira hombros, relaja la zona lumbar, fortalece los brazos y estimula la zona abdominal… ¡todo al mismo tiempo! Es una asana excelente para mejorar la movilidad en la zona de caderas e ingles sin forzar en exceso porque tú controlas hasta donde quieres que bajen tus rodillas. Es buenísima para liberar tensiones acumuladas y relajar la zona baja de la espalda.

Si quieres avanzar un poco más, pasa los brazos por dentro de las piernas y cógete de los glúteos. Haz círculos con tus tobillos para liberar la tensión en piernas.

Nivel avanzado: Postura del camello (Ustrasana)

Esta postura es algo más avanzada y puedes simplificarla simplemente dejando tus manos en la zona lumbar y arqueando menos la espalda. Es una postura excelente para estirar abdomen, pecho y cuello. Además, por la postura de los pies, se estiran también los tobillos. Esta asana estimula los músculos de cuello y abdomen y es beneficiosa para el sistema inmunológico.

No solamente está indicada para el malestar menstrual, sino también para la ansiedad y los dolores de espalda.

Nivel avanzado: Postura del arco (Dhanurasana)

Mientras realizas esta asana de yoga, todo tu cuerpo se estira (desde los tobillos hasta los muslos y el abdomen), lo que te relaja y mejora el flujo sanguíneo. También estimula los órganos del abdomen junto con el fortalecimiento de los músculos de la espalda y por lo tanto alivia la presión sobre tus músculos y mejora el flujo de sangre hacia y desde el útero.

Ten en cuenta que esta postura puede ejercer tensión en tu zona lumbar si no activas bien las piernas y el abdomen, por lo que si tienes sensibilidad en esa zona puedes notar cierta molestia.

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